¿Listo para el roadtrip de tu vida? La Región de Los Ríos resguarda el Circuito Siete Lagos, un recorrido escénico por siete espejos de agua cristalina.
Este recorrido abarca los lagos Calafquén, Pullinque, Panguipulli, Neltume, Pirihueico, Pellaifa y Riñihue. Entre la selva valdiviana y la majestuosidad del volcán Mocho-Choshuenco, este destino combina aventura, termas y la herencia viva de la cultura mapuche.
Es una opción perfecta para los viajeros que buscan descubrir y recorrer uno de los paisajes más espectaculares del sur de Chile.
1. Lago Panguipulli: donde comienza la ruta

El lago Panguipulli es el más extenso del circuito. En sus orillas se ubica Panguipulli, reconocido por su tradición en madera y su iglesia construida en 1947, uno de los hitos arquitectónicos de la zona. Desde sus playas se obtienen vistas hacia el volcán Villarrica.
Es también un punto estratégico para comenzar la ruta, con servicios y acceso a actividades como navegación, pesca recreativa y canopy. En otoño, los bosques que lo rodean se tiñen de tonos rojos y dorados, creando un paisaje ideal para senderismo y fotografía.
2. Lago Calafquén: un balneario de aguas templadas

A unos 43 kilómetros de Panguipulli, el lago Calafquén (del mapudungun «otro lago») es el epicentro de los deportes náuticos. Este espejo de agua alberga los poblados de Lican Ray (en la Región de La Araucanía), Coñaripe y Calafquén, donde la artesanía local y la gastronomía fusión chileno-mapuche crean una experiencia cultural única.
La playa de Coñaripe, con casi 3 kilómetros de extensión, es una de las más largas de la Región de Los Ríos. Gracias a su excelente oferta de cabañas y servicios, es el lugar ideal para disfrutar de la natación, el yachting y la pesca deportiva.
3. Lago Riñihue: calma profunda

Con su nombre proveniente de Rüngi we (“lugar de colihues”), el lago Riñihue destaca por su serenidad y aguas de origen glaciar. A solo 26 kilómetros de Panguipulli, es uno de los rincones más tranquilos del Circuito Siete Lagos en Chile.
En su extremo este se impone el volcán Mocho-Choshuenco, creando un escenario ideal para fotografía y trekking. Sus aguas varían entre 7 °C en invierno y hasta 20 °C en verano, con oleaje suave, perfecto para el descanso y actividades náuticas ligeras.
4. Lago Pellaifa y su bosque hundido

Ubicado a solo 7 kilómetros de Coñaripe, el lago Pellaifa (del mapudungun Pillad: «escarcha») es uno de los rincones más fotogénicos y sobrecogedores del sur de Chile.
Rodeado por cordones precordilleranos de densa vegetación, este espejo de agua es famoso por su bosque hundido: troncos que emergen desde las profundidades tras el terremoto de Valdivia de 1960. Su atmósfera silenciosa lo convierte en el lugar predilecto para la contemplación y la fotografía.
5. Lago Neltume: aventura y selva valdiviana

Continuando desde Panguipulli por la Ruta 203 durante 55 kilómetros, aparece el lago Neltume —del mapudungun montulvn we (“lugar liberado”)—, un punto clave para el trekking y observación de fauna. Rodeado de bosques nativos, es la antesala a la Reserva Biológica Huilo Huilo, a solo 6 kilómetros de distancia.
En su ribera norte se encuentra Neltume, una comunidad con identidad maderera que hoy impulsa el turismo comunitario. Desde el pueblo, a solo 10 minutos caminando, se accede al Parque Neltume.
6. Lago Pirihueico: navegación entre montañas

Conocido como «laguna de nieve» (Pire-weyko), este espejo de agua de origen glaciar está a 68 kilómetros de Panguipulli. Es un paso estratégico: desde la localidad de Puerto Fuy, el transbordador atraviesa sus aguas azul verdosas hacia el Paso Internacional Hua-Hum, conectando con San Martín de los Andes, Argentina.
Inmerso entre altas cumbres y protegido por el volcán Mocho-Choshuenco, es un destino privilegiado para la pesca deportiva de truchas, el avistamiento de fauna nativa y el trekking por senderos prístinos.
7. Lago Pullinque: naturaleza intacta en el Circuito Siete Lagos

Situado a 20 kilómetros de Panguipulli en la ruta hacia Coñaripe, el lago Pullinque —del mapudungun pu llinke (“lugar de ranas”)— es uno de los puntos más íntimos del circuito. Este espejo de agua es uno de los más pequeños de la travesía. Está rodeado de bosques nativos y comunidades Mapuche que resguardan sus tradiciones.
Sin grandes centros urbanos en sus riberas, este sector destaca por su naturaleza prácticamente virgen. Es el destino ideal para la observación de aves y humedales, además de ofrecer condiciones perfectas para la navegación, la pesca deportiva y el kayak.
¿Cómo llegar al Circuito Siete Lagos?
Puedes llegar por aire a través del Aeródromo Pichoy, en Valdivia, o el Aeropuerto La Araucanía, en Temuco. Desde Valdivia, el traslado hacia Panguipulli es de unos 80 kilómetros (1 hora 30 minutos), y desde Temuco, cerca de 130 kilómetros (2 horas). También puedes llegar por tierra en auto o bus, con rutas pavimentadas y acceso vía Lanco, en un trayecto directo y escénico hacia el inicio del circuito.