Un descenso al corazón de la historia minera
La Mina Chiflón del Diablo es mucho más que un sitio arqueológico, es un testimonio vivo del sacrificio y la identidad de Chile. Datada en 1884, esta es la única mina de carbón submarina del mundo abierta al turismo. El recorrido invita a sumergirse en las profundidades de la tierra, literalmente bajo el lecho del Océano Pacífico, para revivir las crónicas inmortalizadas por Baldomero Lillo en su obra "Subterra". Entre galerías oscuras y el eco de las antiguas herramientas, el visitante conecta con la épica de una comunidad que forjó el desarrollo del país en condiciones extremas.
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Cómo llegar
Cómo llegar por aire
El acceso más cercano es a través del Aeropuerto Internacional Carriel Sur (CCP) en Talcahuano, que sirve a la ciudad de Concepción. Desde el aeropuerto, puedes tomar un servicio de transporte privado o vehículo de alquiler para dirigirte hacia el sur, cruzando el puente sobre el río Biobío hacia la comuna de Lota.
Cómo llegar por tierra
Desde el centro de Concepción, el trayecto hacia Lota es de aproximadamente 40 a 60 minutos (40 km). Si prefieres el transporte público, existen buses interurbanos (Lota-Coronel) con una frecuencia altísima que salen desde diversos puntos del centro de la ciudad. Una vez en Lota, el acceso al sector de la mina y el parque está bien señalizado y es de fácil alcance para peatones y vehículos.
Indispensables
La visita a la mina es guiada exclusivamente por exmineros del carbón, quienes relatan en primera persona las historias de camaradería y esfuerzo; escucharlos es fundamental para entender el valor humano del sitio. El circuito incluye la muestra geominera y el set de filmación de la película «Subterra», donde podrás conocer el pabellón minero y la pulpería original.
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