Trekking en el Parque Tagua Tagua

Por: Ernesto Ortiz Studio | Fecha: 11 octubre, 2018 | En: Aventura , Naturaleza ,

Son las 7:00 de la mañana y suena el despertador, ese sonido que no quieres escuchar y menos estando de vacaciones, pero sin él nos perderíamos el bus a nuestro próximo destino, hacer trekking en el Parque Tagua Tagua, ubicado a pocos kilómetros de Puerto Montt.

El día anterior había sido largo y la siesta durante el camino fue inevitable. Tras un par de horas de viaje, o al menos eso sentimos, llegamos a Punta Canelo en el extremo norte del lago Tagua Tagua para tomar la barcaza que nos cruzaría hasta Puerto Maldonado. Al bajar notamos la lancha que nos esperaba para llevarnos a la entrada del parque en la orilla oeste del lago.

Para nuestra sorpresa la zona de desembarco del Parque Tagua Tagua estaba justo al costado de la cascada que nos había impresionado desde la barcaza y cada vez estábamos más cerca del muelle donde un guardaparque nos esperaba para recibirnos. Sintiendo el rocío de la cascada y con nuestras mochilas en tierra firme nos despedimos del conductor de la lancha y comenzamos el corto pero empinado camino al centro de visitantes. Las cuerdas fijas no inspiraban mucha confianza y al menos nosotros preferimos agarrarnos de las rocas para sortear el primer desafío del camino.

senderos de naturaleza endémica en el Parque Tagua Tagua

El parque Tagua Tagua tiene como primer objetivo la conservación y las medidas de mínimo impacto se notan rápidamente. A diferencia de muchos otros lugares, el parque Tagua Tagua no se puede acampar por lo que dejamos la carpa junto a otras cosas en la bodega. Justo después el guardaparque nos señala un recipiente con agua nos pide que lavemos la suela de nuestros zapatos. «Debemos proteger al parque del didymo» nos dice. El didymo es una alga invasora que se propaga muy rápido en los fondos de los ríos y lagos y es considerada una plaga siendo el factor humano el principal responsable de su propagación.

Por suerte la prevención es sencilla y consiste en un simple enjuagado. Hecho esto y con el visto bueno del guardaparque caminamos unos minutos hasta el centro de visitantes donde nos registramos y escuchamos atentamente una charla explicativa de la reglas del parque Tagua Tagua y una descripción de sus senderos. Una charla que de todas las reservas y parques nacionales que he visitado solo he recibido en este lugar, en Torres del Paine y en el Santuario el Cañi. Una charla que debería ser obligatoria para todos los visitantes a cualquier zona que tenga la conservación como uno de sus objetivos.

Con los requisitos listos comenzamos el sendero de 5 kilómetros que nos llevaría hasta el refugio Alerces, lugar donde pasaríamos nuestra primera noche y donde nos encontraríamos con nuestros amigos que llegaron en la barcaza de la mañana. El sendero está muy bien marcado y a medida que subimos notamos un cambio en la vegetación muy claro. El sol se hizo notar durante el primer kilómetro donde domina la vegetación baja, y la sombra la dan solo algunos arrayanes y ulmos al costado del sendero. Pero pasado este tramo y entrando a la zona de renovales empezamos a adentrarnos en un bosque que parece de cuentos.

Trekking en el Parque Tagua Tagua para ver las diferentes aves silvestres

Los coihues con sus troncos decorados con musgo acompañados por algunos mañíos, palo santo, arrayanes y el suelo cubierto de diferentes helechos (yerba loza, costilla de vaca y ampe) nos transmitieron la energía típica de los bosques del sur que te renueva y hechiza a volver una y otra vez. Siempre con el río a la izquierda avanzamos a través del bosque hasta una zona de puentes construidos para facilitar el paso y evitar el vadeo de los tantos cursos de agua que conectan con el río principal que domina el valle. El lugar es tan bonito que no dan ganas de caminar rápido y la tentación de quedarse sacando fotos es difícil de manejar.

El refugio Alerces se encuentra a orillas del lago del mismo nombre y es el lugar donde las personas toman la fotografía que la mayoría que ha escuchado del parque conoce . Con los característicos coihues quemados y rodeada de paredes inmensas de granito y un bosque encantado el refugio Alerces es uno de los sectores más bonitos del parque.

Atardecer frente a la laguna en el Parque Tagua Tagua

Ya con mucha hambre nos instalamos rápidamente y nos unimos a nuestros amigos que estaban disfrutando la cena en la orilla de la laguna mirando el atardecer. Luego de conversar un rato nos preparamos para irnos a dormir, al día siguiente nos despertaríamos para ver el amanecer.

Suena el despertador otra vez. Son las 6:30 y es hora de vestirse y hacer lo que vinimos a hacer, fotografiar el amanecer y con todas nuestras capas de ropa puestas volvemos al lugar de la cena del día anterior a esperar el espectáculo. Del azul previo al amanecer el color azul se transforma en morado y luego a esos tonos inertes desaturados que anteceden la luz mágica del amanecer que lentamente comienza a iluminar las cumbres más altas de la zona. Primero de rosado y finalmente de un color anaranjado espectacular que baña las montañas que rodean al parque.

Amanecer en Alerces, frente a la laguna del Parque Tagua Tagua

Con la suerte de nuestro lado, un frío de aquellos y sin una gota de viento vemos como la panorámica que teníamos frente a nosotros se refleja en el lago Alerces donde solo los peces que saltan de vez en cuando son capaces de alterar la nitidez de la escena. Después de varias fotos reviso mi cámara y pasa lo de siempre. Las fotos no me gustan mucho, y antes de perder la luz comienzo frenéticamente a buscar otra composición. Pruebo una que otra opción a la orilla del lago, en el agua, con pasto en primer plano, sin pasto, con piedras, con el reflejo centrado, horizontal y vertical hasta que finalmente encuentro una composición que me gusta en la que un tronco guía mi mirada al reflejo y luego al anfiteatro de montañas iluminadas por el amanecer.

Listo, ya tenía mi foto y podía comenzar a relajarme y dedicarme exclusivamente a maravillarme con la vista que teníamos, una vista exclusiva que nos tenía a nosotros como únicos testigos. Ya de día aparece un amigo, que toma una foto y nos avisa que el resto se está preparando para desayunar. Nos devolvemos con él y después de desayunar nos preparamos para lo que sería nuestro segundo día en el parque. El objetivo era caminar los 4 kilómetros adicionales que separan al refugio Alerces de la laguna quetrus y el refugio del mismo nombre.

Trekking en el Parque Tagua Tagua para ver las montañas de piedra liparita

El camino es similar al del primer día y nuevamente experimentamos un cambio en la vegetación dando paso a lengas, mañios, lleuque, imponentes alerces y cipreses de las guaitecas. El refugio Quetrus es más exclusivo y nos encontramos con un par de personas que habían llegado en helicóptero al lugar para disfrutar solo del camino de bajada del parque Tagua Tagua.

La vista del anfiteatro de cerros es espectacular y la laguna expuesta al sol durante las horas de más calor es totalmente recomendada para refrescarse después de la caminata. Con el chapuzón de rigor hecho y antes del atardecer ya estábamos de vuelta en nuestro refugio y preparando las cosas para regresar a Puerto Montt al día siguiente. Con todo listo nos regalamos un último atardecer en este lugar que encanta y que seguro nos verá volver más temprano que tarde.

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Escrito por: Ernesto Ortiz Studio

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Colaboro con diferentes organizaciones para inspirar a la gente a hacer lo que les apasiona. Mediante charlas, fotografías, video y texto busco producir una sensación de inmensidad que invite a las personas a explorar y a descubrir cómo el contacto con la naturaleza puede hacer de este mundo un lugar mejor. // I cooperate with different organizations to inspire people to do what they love. Through lectures, pictures, video and text I look to produce a vastness feeling that invites people to explore and discover how contact with nature can make this world a better place.

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