Naturaleza

La extraordinaria variedad natural de Chile abarca desde el desierto más árido del mundo, pasando por el altiplano, hasta lagos, volcanes, canales australes y glaciares que rompen sobre el océano. País de paisajes contrastantes y sobrecogedores, donde el contacto con la naturaleza está más que asegurado y donde aún es posible encontrar rincones inexplorados.

Este angosto territorio suma más de cuatro mil kilómetros de costa con playas para todos los gustos. Aquí puedes encontrar todos los climas del planeta, menos uno –el tropical húmedo–, los que permiten el desarrollo de múltiples paisajes naturales.

La zona norte es árida, fría en sus alturas y con breves precipitaciones que permiten florecer el desierto. La zona central es templada y cálida, ideal para el cultivo de la vid.

En la zona sur el paisaje se torna lluvioso, verde, campestre y aquí comienza la selva templada. La Patagonia austral es una zona indómita, de frío intenso y fuertes vientos, con fiordos, lagos y ríos torrentosos. La diversidad se completa en las islas como el archipiélago de Chiloé, el desconocido archipiélago de Juan Fernández (Robinson Crusoe) y la mágica Isla de Pascua (Rapa Nui), de clima cálido subtropical.

El 19% del territorio nacional está protegido bajo el título de parques o reservas naturales, los que se pueden encontrar en todas las regiones del país. Una excelente noticia para quienes buscan disfrutar del birdwatching, ver de cerca diferentes especies de pingüinos, cóndores, aves marinas, carpinteros, flamencos y ñandúes, conocer la abundante flora local que se desarrolla a lo largo de todo el país y además, encontrarse con animales como vicuñas, zorros, pumas y pudúes en su hábitat natural. Todo, engalanado por más de quinientos volcanes activos repartidos por el territorio y cumbres cordilleranas que coronan paisajes majestuosos que no puedes dejar de visitar y disfrutar.