A bordo del Huáscar: histórico barco chileno convertido en museo flotante
21 Nov 2011
¿Adoras los barcos? ¿Te encantan los museos curiosos? ¿Alucinas con la historia?
Si estás en la región de Concepción, no te pierdas la oportunidad de visitar el Huáscar, acorazado construido en 1864 y hoy convertido en uno de los museos flotantes más antiguos del mundo.
Mecido por las olas en la Base Naval de Talcahuano (Región del Bío Bío, a 20 minutos en automóvil de Concepción), el Huáscar es una pieza importante de la historia naval chilena, testigo de una época de fuertes conflictos regionales que cambiaron el curso de las relaciones entre Chile y sus vecinos del norte.
Este buque fue construido en Inglaterra entre 1864 y 1866, y navegó con bandera peruana hasta que en 1879, durante la llamada Guerra del Pacífico que involucró a Chile, Perú y Bolivia, fue capturado por los chilenos en la Batalla de Angamos.
El Huáscar es herencia de aquel período dramático de la historia y de una guerra que culminó con cambios en los límites fronterizos de Chile con Perú y Bolivia. Fue sobre la cubierta de este buque que cayó herido de muerte el principal héroe naval de Chile, el Capitán Arturo Prat Chacón, a los 31 años de edad, tras saltar desde su barco - La Esmeralda - en un fallido intento de abordaje seguido de un puñado de marineros durante el Combate Naval de Iquique.
Es fácil llegar al museo. El camino a Talcahuano está bien señalizado, y la base cuenta con amplios estacionamientos junto al punto de venta de entradas. Una breve caminata desde el ingreso te llevará a un pequeño muelle desde el cual funcionarios de la Armada chilena te trasladarán en balsa hasta el Huáscar fondeado a corta distancia. Una vez junto al casco del acorazado, sólo te quedará subir por una escalera externa para saltar a bordo y dar un paseo magnífico por acontecimientos del siglo XIX.
Te maravillará comprobar cuán bien mantenidas están las instalaciones. A diferencia de otros museos, aquí cada artefacto está en perfecto estado, funcionando y preparado para ello, y en su lugar original. Tendrás una experiencia sensorial completa: a medida que caminas por cubierta o bajo ella hacia el corazón del buque, sentirás el constante balanceo de la centenaria y crujiente estructura azotada por la marea.
El Huáscar tiene 65 metros de largo, 11 metros de ancho y pesa unas mil 100 toneladas. Quizá te parezca pequeño para estándares actuales, pero vale la pena recordar que, en su momento, actuó como un rápido y poderoso destructor moviéndose a una velocidad de hasta 12 nudos. Verás intactas las angostas cabinas en que dormían sus 22 oficiales y un área menos dotada donde descansaban en hamacas los marineros.
Podrás recorrer las instalaciones a tu propio ritmo, lo que te permitirá reparar en cientos de detalles que dan cuenta de la vida que llevaba la tripulación entonces, e incluso podrás leer cartas originales escritas por los marineros o por sus familias, las que han sido conservadas a bordo. Los amantes del mundo náutico podrán examinar equipos de navegación perfectamente funcionales. La mayoría ha sido cubierto por fundas para protegerlos del clima y el corrosivo aire marino, pero si lo solicitas, te las mostrarán.
Por cierto, los aficionados a la historia no querrán perderse la oportunidad de ver el sitio exacto de la cubierta donde cayó mortalmente herido de bala el Capitán Prat. Los niños, por su parte, quedarán impresionados al ver réplicas de la tripulación vestidas según la usanza de la época.
Las entradas cuestan Ch$1.000 (US$ 2) para adultos; Ch$500 para niños (7 a 14 años) y Ch$300 para adultos mayores.
Puesto que se trata de un recinto militar, los visitantes deben mostrar identificación/pasaporte al comprar su entrada. Este museo, como todos los museos en Chile, está abierto de martes a domingo. El horario es de 9:30 a 12:00 y de 14:00 a 17:30.
Si deseas más información, consulta el sitio Web oficial.
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